Oleksandr Drimanov, de 46 años, diagnosticado con cáncer de pulmón, se convirtió en conductor voluntario

Hace dos años, a Oleksandr le diagnosticaron una terrible enfermedad. Desde entonces, ha completado 40 sesiones de quimioterapia, por lo que no se le permitió ingresar al ejército ni a las Fuerzas de Defensa Territorial. El hombre decidió ayudar a los defensores como voluntario, pero su salud no le permite cavar trincheras ni hacer cócteles molotov.

Sin embargo, eso no detuvo a Oleksandr. En cambio, está entregando ayuda humanitaria de voluntarios al ejército en el sur de Ucrania. “Incluso si estás enfermo, bizco, torcido, tienes que ser útil. No te puedes esconderte”, dice el hombre. En casa, el hijo de 12 años de Oleksandr, temporalmente bajo el cuidado de los vecinos, le espera.

Fuente: war.stories.from.ukraine